Un espacio seguro para comprenderte, sanar y reconectar contigo

- Ansiedad y ataques de pánico.
- Tristeza profunda o depresión leve-moderada.
- Estrés y dificultad para gestionar emociones.
- Pensamientos obsesivos o rumiativos.
- Inseguridad, baja autoestima y bloqueo vital.
- Miedos, fobias o evitaciones.
- Dificultades en relaciones o comunicación.
Cuándo empezar terapia
Cuando tus pensamientos te agotan, tus emociones te sobrepasan o sientes que has perdido el rumbo, es momento de hacer una pausa. En terapia encontrarás un espacio seguro para entender lo que te pasa, aprender nuevas formas de afrontarlo y recuperar tu bienestar.
La terapia individual no es un espacio donde te dan respuestas, sino donde aprendes a escucharte, sostenerte y reconstruirte con sentido. En consulta encontrarás un lugar para ser tú, sin máscaras, sin exigencias, sin prisas. Un lugar donde poder decir: “necesito ayuda”, y empezar desde ahí.
¿Qué trabajaremos?
Cada proceso es único, pero algunos temas comunes que abordamos son:
- Identificar lo que te genera malestar o confusión.
- Explorar tus pensamientos, emociones y conductas.
- Comprender tu historia personal y cómo influye hoy en ti.
- Desarrollar recursos para gestionar emociones difíciles.
- Fortalecer tu autoestima, tu voz y tu capacidad para poner límites.
- Tomar decisiones más coherentes con tus valores y necesidades.
La terapia no busca que cambies quién eres, sino que te reconcilies contigo mismo/a y vivas desde un lugar más auténtico y libre.
¿Para quién está recomendada?
La terapia individual es útil en muchas situaciones. Puede ayudarte si:
- Estás pasando por ansiedad, tristeza, bloqueo o estrés.
- Has vivido una ruptura, duelo, cambio importante o crisis vital.
- Tienes dificultades en tus relaciones personales, familiares o laborales.
- Sientes inseguridad, baja autoestima o vacío emocional.
- Quieres conocerte mejor, crecer interiormente o tomar decisiones más alineadas contigo.
También trabajo con adolescentes, adaptando el enfoque a su edad, necesidades y momento vital.
Cómo será la terapia psicológica
1. Primer contacto
Todo empieza con un mensaje, una llamada o un correo. En ese primer paso te escucharé, resolveré tus dudas y acordaremos una primera cita. No hace falta que tengas todo claro, solo que sientas que quieres empezar a cuidarte.
2. Evaluación psicológica
Durante las primeras sesiones nos centraremos en entender qué te ocurre, cómo te sientes y qué necesitas. Hablaremos de tu historia, tus emociones y tus experiencias. Esta etapa es clave para poder diseñar un plan terapéutico adaptado a ti. Las sesiones suelen tener una duración de 50 minutos.
3. Proceso terapéutico
A partir de ahí, comenzaremos a trabajar juntas/os para que puedas entender lo que te pasa, desarrollar herramientas, afrontar tus dificultades y avanzar hacia una vida más plena. Iremos a tu ritmo, con respeto, sin presiones y con objetivos claros.
4. Tu vida más feliz y consciente
La terapia no es un camino lineal, pero sí transformador. Poco a poco, empezarás a sentirte más fuerte, más en paz contigo, con más claridad y recursos para enfrentarte a lo que venga. Y lo más importante: más cerca de la persona que quieres ser.
¿Cuánto tiempo dura un proceso terapéutico?
No hay un tiempo exacto. Algunas personas se sienten mejor en pocas sesiones; otras necesitan un acompañamiento más largo. Lo importante es que avanzamos a tu ritmo.
¿Tengo que saber lo que me pasa para empezar?
No. Muchas personas llegan sin saberlo con claridad. En terapia, precisamente, aprenderás a ponerle palabras y sentido a lo que estás viviendo.
¿Es confidencial todo lo que comparto?
Sí. La confidencialidad es una base ética y legal de la terapia psicológica. Todo lo que digas queda entre tú y tu terapeuta.